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Menú digital para restaurantes: 3 claves para que se use y venda

29 nov 2022
4 min de lectura

Actualizado: hace 2 días

Hombre consultando su teléfono en la mesa de un restaurante con poca luz.

En resumen: el menú digital llegó con la pandemia y se quedó, pero solo funciona cuando está pensado para el teléfono. Un PDF o una foto del menú impreso frustra al cliente y lo empuja a pedirle ayuda al mesonero. Las claves son tres: diseño adaptado a la pantalla, un menú sencillo que destaque los platos estrella y tecnología que facilite elegir, pedir y pagar. Y siempre con nombres claros, fotos fieles y un menú impreso disponible para quien lo prefiera.

Pocas herramientas de los restaurantes generan tanto debate como el menú digital con código QR. Para algunos es inútil: los clientes no quieren o no saben escanear el código, y terminan preguntándole al mesonero qué hay de comer, sintiéndose rehenes del momento. Otros quieren usarlo, pero se encuentran con una experiencia mal diseñada que los obliga igualmente a pedir ayuda.


Desde la Neurogastronomía Aplicada sabemos que todo lo que afecta en negativo la experiencia de compra afecta la valoración general, y con ella la posibilidad de regresar y recomendar. El menú es la primera conversación entre la cocina y el cliente: si esa conversación es incómoda, todo lo que sigue empieza en desventaja.


¿Qué formatos de menú digital existen?


Formato

Ventajas

Limitaciones

Código QR en la mesa

Barato, se actualiza al instante, puede integrar pedido y pago

Depende del teléfono del cliente y de una buena conexión

Tabletas

Experiencia controlada y visual

Costo de equipos, mantenimiento y limpieza

Pantallas

Ideales para servicio rápido o fast casual

Poco adecuadas para un servicio a la mesa


¿Cuáles son las claves de un menú digital exitoso?


1. Que esté diseñado para el teléfono

El menú debe adaptarse al tamaño de cada pantalla y ser intuitivo para navegar. Usar un PDF o una imagen JPG es contraproducente: obliga a hacer zoom, no se puede buscar y carga lento.


2. Que sea sencillo

El menú es una herramienta de venta y tenemos poco tiempo para comunicar. Debe transmitir el concepto con claridad y destacar los platos estrella. En el teléfono esto pesa más, porque el cliente ve pocos platos a la vez.


3. Que use la tecnología a su favor

No es momento de improvisar. Existen aplicaciones especializadas que ahorran tiempo y dinero, y permiten que el cliente navegue con comodidad, elija, haga su pedido e incluso pague. Si te interesa ir más allá, revisa cómo un asistente con inteligencia artificial puede apoyar a tu restaurante.


¿Cuántos platos debería tener el menú?


Más opciones no siempre ayudan a decidir. En el conocido estudio de las mermeladas de Sheena Iyengar y Mark Lepper, compró 30 % de quienes vieron 6 sabores frente a 3 % de quienes vieron 24. El resultado no siempre se ha replicado, así que conviene tomarlo como una advertencia más que como una regla. En la práctica, un menú más corto y mejor explicado suele facilitar la decisión, y como vimos en por qué un cliente no regresa, la confusión también aleja clientes.


¿Cómo escribir y mostrar los platos?


  • Nombres que se expliquen solos. Una descripción sensorial y clara se elige más, como mostró un estudio de Stanford que contamos en cómo escribir los nombres de los platos.

  • Fotos fieles a lo que llega a la mesa. Las imágenes ayudan a decidir, pero una foto que promete más de lo que el plato entrega genera decepción. Lo vemos en fotografía gastronómica.

  • Precios claros. En un estudio de Cornell, los comensales gastaron más cuando los precios aparecían solo con números, sin el símbolo de moneda. Revisa antes la normativa de tu país.

  • Coherencia con el concepto. Colores, tipografía y tono deben ser los de tu marca y tu concepto gastronómico. El menú prepara la experiencia, como explicamos en priming en restaurantes.


¿Es accesible tu menú digital?


Un menú digital también debe poder usarlo una persona con baja visión o que navega con un lector de pantalla. Las pautas WCAG del W3C son la referencia: por ejemplo, el texto debe tener suficiente contraste con el fondo (criterio 1.4.3), las imágenes necesitan un texto alternativo (criterio 1.1.1) y el contenido debe poder ampliarse sin romperse (criterio 1.4.4). Un PDF o una foto del menú suelen fallar en los tres.


Y aunque el menú digital esté bien hecho, mantén un menú impreso para quien lo prefiera. El menú digital debe sumar opciones, no quitarlas. Tampoco olvides que muchos clientes conocen tu carta antes de llegar, en tu perfil de Google.


Si quieres revisar tu menú digital con ojos de cliente, agenda una sesión con nosotros.




Preguntas frecuentes


¿Sigue siendo útil el menú digital con código QR?

Sí, cuando está bien diseñado. Permite actualizar platos y precios al instante y puede integrar pedidos y pagos. Falla cuando es un PDF o una foto del menú impreso que obliga a hacer zoom en el teléfono.


¿Es mejor un menú en PDF o una página web?

Una página web adaptada al teléfono. El PDF y la imagen se leen mal en pantallas pequeñas, no se pueden buscar y suelen cargar lento.


¿Cuántos platos debería tener un menú digital?

Los suficientes para expresar el concepto sin abrumar. Demasiadas opciones pueden dificultar la decisión, y en un teléfono el efecto se nota más porque el cliente ve pocos platos a la vez.


¿Hay que poner fotos en el menú digital?

Ayudan, siempre que sean fieles a lo que llega a la mesa. Una foto que promete más de lo que el plato entrega genera decepción.


¿Debo mantener un menú impreso?

Conviene tenerlo disponible para quien lo prefiera o no pueda usar el teléfono con comodidad. El menú digital debe sumar opciones, no quitarlas.



Sobre el autor

Merlín Gessen es cofundador del Instituto de Neurociencia de las Américas, socio de Neurofood Consulting y autor de La neurogastronomía aplicada (2021) y El éxito de tu restaurante. Lleva casi 20 años de investigación y experiencia aplicada en neurogastronomía y diseño de experiencias para restaurantes, y forma a profesionales en el Diplomado en Neurogastronomía Aplicada.


Fuentes

  • Iyengar, S. S. y Lepper, M. R. (2000). When choice is demotivating: can one desire too much of a good thing? Journal of Personality and Social Psychology, 79(6).

  • Turnwald, B. P., Boles, D. Z. y Crum, A. J. (2017). Association between indulgent descriptions and vegetable consumption. JAMA Internal Medicine.

  • Yang, S. S., Kimes, S. E. y Sessarego, M. M. (2009). $ or dollars: effects of menu-price formats on restaurant checks. International Journal of Hospitality Management, 28(1).

  • W3C (2023). Web Content Accessibility Guidelines (WCAG) 2.2.

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